Hay un seguro que casi nadie recuerda haber contratado porque no era tu objetivo cuando contrataste la hipoteca. Probablemente lo pagaste de golpe al principio, te lo financiaron dentro del propio préstamo y, como te dejaron tan claro que sin él no había hipoteca, lo aceptaste sin entender nada. Se llama seguro de protección de pagos, y esta semana ha protagonizado algo tan poco habitual como volver a la luna. La Dirección General de Seguros le ha dado un tirón de orejas público al sector. Y todo en la misma semana.

Qué es el seguro de protección de pagos y por qué aparece en tu hipoteca sin que nadie te lo explique bien

El seguro de protección de pagos es un producto que puede ser muy útil cuando contratas un préstamo, ya sea una hipoteca, un crédito de consumo o incluso una tarjeta de crédito. Su función es cubrir las cuotas del préstamo si en algún momento no puedes pagarlas porque te has quedado sin trabajo o estás de baja laboral.

Y aquí viene el primer matiz importante. El seguro no cubre todo para todo el mundo. Cubre una de dos situaciones dependiendo de tu situación laboral en el momento de contratarlo. Si eres trabajador por cuenta ajena, lo habitual es que la cobertura sea por desempleo, es decir, que el seguro pague tus cuotas si te quedas en paro. Si eres autónomo o funcionario, la cobertura suele ser por incapacidad temporal, es decir, que el seguro actúa si una enfermedad o accidente te impide trabajar. No las dos a la vez. Una u otra, según tu situación.

La idea, sobre el papel, tiene todo el sentido del mundo. El problema es cómo se vende y, sobre todo, cómo se cobra. Y es que es probable que si tienes contratado este seguro sea porque te lo ha vendido el banco cuando has contratado la financiación que necesitabas. Y los bancos, en muchas ocasiones, lo comercializan en modalidad de prima única financiada (PUF).

¿Qué implica un seguro PUF? Lo que significa es que pagas toda la cobertura de golpe al principio. Y como ese importe suele ser considerable, se financia dentro del propio préstamo. El resultado es que estás pagando intereses no solo por el dinero que pediste prestado, sino también por el seguro que te vendieron junto a él. Algo que merece una explicación clara antes de firmar. Y esa explicación, en muchos casos, no se estaba dando.

Si quieres saber qué seguros son realmente obligatorios cuando firmas una hipoteca y cuáles no, te lo cuento aquí: ¿Es obligatorio contratar un seguro de vida al firmar una hipoteca?

La devolución de parte del seguro al cancelar la hipoteca que el banco no te ha contado

Aquí viene uno de los puntos más importantes de este artículo, así que presta atención. Si tienes un seguro de protección de pagos contratado y lo pagaste de golpe, y en algún momento cancelas el préstamo antes de que termine el plazo pactado, ya sea porque lo has pagado antes de tiempo o porque has cambiado de banco, tienes derecho a recuperar la parte proporcional de la prima que pagaste y que ya no vas a utilizar.

Dicho de otra forma: si contrataste un seguro para diez años, pagaste toda la prima de golpe y lo cancelas a los cinco, parte de ese dinero que has pagado es tuyo. No del banco. No de la aseguradora. Tuyo.

El problema es que esto no se explicaba. Muchos clientes llegaban al final del proceso sin saber que podían reclamar esa devolución. Algunos lo descubrían por casualidad, normalmente porque alguien de su entorno había pasado por lo mismo. Otros, directamente, no lo descubrían nunca. Y el banco no hizo nada por recordárselo.

Lo que acaba de decir la Dirección General de Seguros: devolución automática, sin que tú la pidas

La Dirección General de Seguros ha puesto el foco, entre otras cosas, en esto exactamente. A partir de ahora, la devolución de esa prima no consumida tiene que ser automática y proactiva. Sin que tú la pidas. Sin que tengas que reclamarla, encomendarte a ningún dios ni perseguir a nadie. La aseguradora, especialmente cuando pertenece al mismo grupo que el banco que te concedió el préstamo, tiene la obligación de activar ese proceso por su cuenta.

Si amortizas el préstamo anticipadamente, la devolución debe ser automática, salvo que tú decidas activamente mantener la póliza. Sí, puedes quedarte con el seguro si quieres, simplemente cambiando quién figura como beneficiario. No estás obligado a cancelarlo. Pero si no dices nada, el dinero tiene que volver a ti automáticamente.

¿Qué otras cosas dice la DGS en este tirón de orejas a los bancos?

Las comisiones que hay detrás y por qué el banco no siempre actúa en tu interés

Hay otro elemento en la nota que merece atención y que tiene que ver con lo que ganan las personas que te venden estos seguros. En el modelo de banca-seguros, el banco actúa a la vez como prestamista y como distribuidor del seguro, y muchas veces la aseguradora pertenece al mismo grupo. Eso crea una situación en la que los incentivos comerciales pueden no estar del todo alineados con lo que más te conviene a ti.

La Dirección General de Seguros ha advertido sobre estructuras de comisiones que pueden sesgar la recomendación hacia productos del propio grupo, aunque existan alternativas más adecuadas para el cliente. Dicho en cristiano: que a veces te venden el seguro del banco no porque sea el mejor para ti, sino porque es el que más les interesa vender, porque les pagan muy bien. Y eso, dice el supervisor, no puede seguir así.

¿Este seguro vale realmente lo que pagaste por él?

Otra de las preguntas que parece obvia pero que rara vez alguien se hace en el momento de firmar. La DGS exige que el precio del seguro refleje de forma honesta el riesgo que cubre y los costes reales del producto. Nada de coberturas aparentes que en la práctica casi nunca sirven, ni de exclusiones tan amplias que vacíen de contenido la protección. Un seguro que excluye casi todo no es un seguro.

Las entidades tendrán que monitorizar de forma continua indicadores como la siniestralidad, es decir, cuántas veces el seguro realmente paga lo que promete, y revisar el producto si los números no cuadran. Si el seguro está rechazando una proporción elevada de siniestros o apenas se puede usar nunca, algo falla en su diseño.

La información que tienes derecho a recibir antes de firmar

Y por último, algo que debería ser obvio pero que la nota tiene que recordar expresamente. Lo que ya dice bastante. Antes de que firmes, tienen que explicarte claramente cuánto te devolverían si cancelas el préstamo antes de tiempo o la fórmula que van a usar para calcularlo. También tienen que detallarte si el capital asegurado es fijo durante toda la vida del préstamo o si va reduciéndose conforme vas pagando cuotas, porque no es lo mismo y tiene impacto en lo que pagas. Y si la prima va financiada dentro del préstamo, tienen que enseñarte el cuadro de amortización para que puedas ver exactamente cuánto te va a costar ese seguro en intereses. La información tiene que estar sobre la mesa antes de que pongas tu firma.

La nota también dice algo que todos sabemos pero contra lo que a veces es imposible luchar. Tienes derecho a contratar este seguro con cualquier aseguradora, no solo con la que te proponga el banco. No estás obligado a aceptar el que te ofrecen. Y el banco, a partir de ahora, tiene que informarte de esa posibilidad. No en letra pequeña. De forma clara y antes de que firmes. Que lo vayan a hacer ya es otro cantar.

Qué puedes hacer ahora mismo si tienes o has tenido este seguro

¿Tienes contratado un seguro de protección de pagos vinculado a una hipoteca, un préstamo o una tarjeta de crédito? Hay varias cosas que conviene que compruebes.

Si pagaste una prima única y llevas varios años de préstamo, busca en tu documentación cuánto pagaste por ese seguro y cómo se calculó. Si has cancelado un préstamo en los últimos años y nadie te habló de devolución de prima, puede que tengas una reclamación pendiente. Y si estás a punto de firmar una hipoteca y te ofrecen este seguro, recuerda que puedes contratarlo con quien quieras y que tienes derecho a que te expliquen exactamente cuánto recuperarías si cancelas antes de tiempo.

La nota de la Dirección General de Seguros es una señal clara de que se han detectado prácticas de dudosa transparencia y que espera que el sector corrija el rumbo. Si eso se traduce en mejoras reales para el cliente, bienvenido sea. Mientras tanto, lo más útil que puedes hacer es conocer tus derechos. Porque nadie va a defenderlos por ti si tú no sabes que los tienes.

💡¿Quieres estar al día de todas las novedades del mundillo de los seguros?
📩 Déjame tu email y conviértete en un Asegurado Enterado 

WeCreativez WhatsApp Support
Envíanos cualquier consulta que tengas, te responderemos lo antes posible. Estamos para ayudarte.
? ¡Hola! ¿En qué puedo ayudarte?
×