Puedes llevar años pagando el seguro de tu hotel sin un solo problema. Y descubrir, justo el día que lo necesitas, que buena parte de los daños sale de tu bolsillo.

No hace falta que te falte una cobertura rarísima. Basta con que el edificio tenga más metros de los que dice la póliza, que el capital se haya quedado corto tras la última reforma o que nadie haya tenido en cuenta que, además de alojar huéspedes, sirves desayunos o celebras eventos.

Así que coge la póliza y vamos a lo que importa.

1. ¿Los datos de tu hotel en la póliza son los reales?

El seguro se calcula sobre lo que declaras a la hora de contratar. Si esa foto no se parece a tu hotel, el problema aparece cuando llega el siniestro.

Revisa estos datos uno a uno:

  • Superficie del edificio en metros cuadrados.
  • Materiales de construcción (estructura, cubierta, fachada).
  • Facturación anual.
  • Instalaciones: cocina, cámaras frigoríficas, piscina, spa, ascensores.
  • Medidas de seguridad: alarma, extintores, rociadores, caja fuerte.
  • Actividades: si das comidas, tienes piscina o celebras bodas y eventos, la póliza tiene que contemplarlo.

Un caso real: en una revisión reciente nos encontramos un hotel de cerca de 1.000 m² que figuraba en la póliza con aproximadamente la mitad de su superficie.

¿Qué pasa si los datos no son correctos?

No todos los errores tienen las mismas consecuencias. La Ley de Contrato de Seguro (Ley 50/1980) lo regula así:

  • Error sin mala fe al contratar: la compañía no puede dejar de pagar sin más, pero puede reducir la indemnización en proporción a la diferencia entre la prima que pagaste y la que habrías pagado con los datos correctos.
  • Dolo o culpa grave (ocultar o falsear datos a sabiendas o con una negligencia muy seria): la compañía puede quedar liberada de pagar.
  • Cambios posteriores que aumentan el riesgo (abres restaurante, amplías habitaciones, empiezas a hacer eventos): tienes obligación de comunicarlos durante la vigencia del seguro. Si no lo haces y hay un siniestro, la indemnización también puede reducirse.

No esperes a la renovación. Si detectas un error o tu negocio ha cambiado, comunícalo por escrito ahora. (Y otra obligación que no conviene olvidar: pagar el recibo a tiempo. Te explico qué pasa si no pagas el recibo del seguro).

2. ¿Tus capitales alcanzan para reconstruir y reponer?

El capital del edificio tiene que corresponderse con lo que costaría volver a levantarlo. No con lo que te darían si lo vendieras, ni con lo que te queda de hipoteca. El valor de venta incluye el suelo, que no se quema; el coste de reconstrucción depende de metros, materiales y precios actuales de obra y el suelo no se incluye.

El capital del contenido tiene que alcanzar para reponer muebles, camas, colchones, maquinaria de cocina, lavandería, equipos informáticos y todo lo demás. Si has renovado medio hotel en los últimos años, comprueba que el seguro no siga con los importes de antes de la reforma.

La regla proporcional: cuando aseguras por menos, cobras menos (incluso en siniestros pequeños)

Este es el punto que más sorprende. Mucha gente piensa: «Si tengo asegurados 500.000 € y el daño es de 30.000 €, me sobra». Pero los seguros no funcionan así.

Si el capital asegurado es inferior al valor real de lo asegurado, la compañía puede aplicar la regla proporcional e indemnizar el daño en la misma proporción.

Ejemplo: tu hotel tiene un valor de reconstrucción de 1.000.000 €, pero está asegurado por 500.000 €. Tienes un incendio con un coste de 30.000 € en daños. Como solo tienes asegurado la mitad del valor, podrías cobrar 15.000 €. Los otros 15.000 € los pones tú.

La ley permite pactar lo contrario. Algunas pólizas incluyen cláusulas que renuncian a aplicar la regla proporcional, en todo o hasta cierto margen de desfase. Búscalo en tus condiciones y, si no lo encuentras, pregunta.

Volviendo al hotel de antes, además de los metros mal declarados, el capital asegurado no llegaba ni a la mitad del coste estimado de reconstrucción. Eso sí, el precio del seguro era un preciazo.

3. Muchas páginas, pero ¿tienes lo que necesitas?

No basta con tener «un seguro de hotel». Hay que comprobar qué incluye y si encaja con tu negocio concreto. Además de lo que ya hemos comentado, estas son algunas de las preguntas que deberías hacerte.

Si tienes que cerrar, ¿quién paga mientras no facturas?

Un incendio o una inundación pueden dejarte meses sin huéspedes. Y mientras tanto siguen llegando nóminas, préstamos, suministros e impuestos.

Para eso existe la pérdida de beneficios, que responde cuando el cierre se debe a un siniestro cubierto por la póliza. Revisa:

  • Si la tienes contratada (no siempre viene incluida).
  • Qué cubre exactamente: beneficio que dejas de ganar, gastos fijos que sigues pagando o ambos.
  • Por qué importe.
  • Durante cuánto tiempo (el llamado periodo de indemnización). ¿Serían suficientes tres meses para reabrir tu hotel tras un incendio? ¿Seis? ¿Un año?

Si causas daños a alguien, ¿hasta dónde responde el seguro?

Un cliente que resbala en la escalera o un incendio que se extiende al edificio de al lado pueden acabar en reclamaciones muy serias. Revisa la responsabilidad civil y su capital.

Y no te quedes solo con la primera cifra que te encuentres en el contrato, porque puede haber un sublímite por víctima. Puedes tener 600.000 € de responsabilidad civil y que, por cada persona lesionada, el máximo sea bastante menor.

Si das desayunos o comidas, ¿está cubierta una intoxicación alimentaria?

Pregunta expresamente por la responsabilidad civil de productos. Que el restaurante figure en la póliza no significa automáticamente que estén cubiertos los daños causados por los alimentos y bebidas que sirves.

Si un trabajador se accidenta y la culpa es tuya, ¿se cubre su reclamación?

Para eso está la responsabilidad civil patronal, en las condiciones que tengas contratadas. Ojo, no sustituye al seguro de accidentes que pueda exigirte el convenio colectivo de hostelería. Son dos cosas distintas y puedes necesitar las dos.

Y mucho más

Averías de maquinaria, daños eléctricos, alimentos que se estropean en las cámaras por un corte de luz, pertenencias de los huéspedes… No se trata de contratarlo todo, sino de saber qué necesita tu hotel y cómo lo cubre (o no) tu seguro.

4. «Cubierto» no significa que lo paguen todo

Que una garantía aparezca en tu póliza es solo el principio. Lo que de verdad decide cuánto cobras son tres cosas.

Límites: hasta cuánto pagan. Puedes tener el contenido asegurado por 200.000 € y que una garantía concreta (por ejemplo, el deterioro de alimentos en cámaras) solo cubra 3.000 €. También puede haber máximos por siniestro, por víctima o para todo el año.

Franquicias: cuánto pones tú. Si un daño cubierto cuesta 1.000 € y tienes una franquicia fija de 300 €, el seguro paga 700 €. Algunas franquicias son un porcentaje del daño con un mínimo, y ahí merece la pena hacer números con casos reales.

Exclusiones: qué queda fuera. Tener una cobertura no significa que responda en cualquier situación. Un ejemplo muy típico: la garantía de robo puede excluir el dinero que no esté guardado en caja fuerte. Si la recaudación del día se queda en el cajón de recepción, podrías no cobrarla.

Un derecho que conviene conocer

Las cláusulas que limitan tus derechos como asegurado tienen que estar destacadas de forma especial en la póliza y aceptadas específicamente por escrito. Si una limitación importante está escondida en letra pequeña y nunca la firmaste, se puede discutir. Pero mejor detectarla ahora que pelearte después.

La pregunta que tienes que hacer

No te conformes con una lista de nombres de coberturas. Pide que te lo expliquen con ejemplos de tu hotel:

«Si me pasa esto, ¿cuánto cobraría y cuánto tendría que poner yo?»

Si alguien no sabe contestarte a eso con claridad, tienes un problema antes incluso de tener un siniestro.

Checklist rápido para revisar el seguro de tu hotel

☐ Los metros, materiales e instalaciones de la póliza coinciden con los reales.

☐ Todas las actividades están declaradas: restaurante, piscina, eventos.

☐ El capital del edificio refleja el coste de reconstrucción actual.

☐ El capital del contenido incluye las reformas y compras recientes.

☐ Sé si la póliza renuncia (o no) a la regla proporcional.

☐ Tengo pérdida de beneficios y sé cuánto tiempo y qué importe cubre.

☐ Conozco el capital de responsabilidad civil y el sublímite por víctima.

☐ Está cubierta la responsabilidad civil de productos si sirvo comida.

☐ Tengo responsabilidad civil patronal y, aparte, el seguro de accidentes del convenio.

☐ Conozco los límites, franquicias y exclusiones de las garantías que más me preocupan.

Preguntas frecuentes sobre el seguro de un hotel


📌 ¿Puede la aseguradora no pagarme si los metros de la póliza están mal?

Depende de por qué estén mal. Si fue un error sin mala fe, lo normal es que pueda reducir la indemnización en proporción a la prima que dejaste de pagar.


📌 ¿Tengo que esperar a la renovación para corregir un error?

No. Puedes y debes comunicar los errores o los cambios en tu negocio en cualquier momento. Hazlo por escrito y guarda la confirmación.


📌 ¿Qué es la regla proporcional en un seguro de hotel?

Es la reducción que se aplica cuando el capital asegurado es menor que el valor real de lo asegurado. Si cubres la mitad del valor, cobras la mitad de cada daño, aunque sea pequeño. Está en el art. 30 de la Ley de Contrato de Seguro y se puede pactar que no se aplique.


📌 ¿El seguro de hotel incluye siempre la pérdida de beneficios?

No siempre. Es una garantía que puede venir incluida, ser opcional o tener límites de tiempo e importe muy distintos según la póliza. Compruébalo en tus condiciones particulares.


📌 ¿La responsabilidad civil patronal sustituye al seguro de accidentes del convenio?

No. La patronal cubre las reclamaciones de un trabajador cuando tú eres responsable del accidente. El seguro de accidentes del convenio es una obligación aparte que indemniza al trabajador con independencia de la culpa.

Los seguros se entienden antes de que hagan falta

Si al revisar tu póliza encuentras algo que no encaja, pide explicaciones y las correcciones necesarias. Por escrito, y sin esperar a que pase algo.

En El Asegurado Enterado ayudamos a particulares y negocios a entender qué tienen contratado, qué pueden exigir y qué obligaciones tienen. Si quieres que revisemos el seguro de tu hotel contacta con nosotros a través de la web o llámanos al 638351622.

.

💡¿Quieres estar al día de todas las novedades del mundillo de los seguros?
📩 Déjame tu email y conviértete en un Asegurado Enterado 

WeCreativez WhatsApp Support
Envíanos cualquier consulta que tengas, te responderemos lo antes posible. Estamos para ayudarte.
? ¡Hola! ¿En qué puedo ayudarte?
×